El jueves se cumplieron 34 años de uno de los episodios más terribles de la historia argentina: la denominada "Noche de los Lápices". Corría (q feo suena, pero bue) el año 1976, cuando un grupo de estudiantes de la Escuela Normal Nro 3 de La Plata reclamaba por el boleto estudiantil que había suprimido el gobierno de facto, pero además, para los militantes de la década del 70, la lucha incluía un nuevo proyecto de país. Sin embargo, la excusa fue perfecta para los asesinos que comandaban la Argentina de aquellos días. Bajo la dirección de Ramón Camps, un operativo realizado por el Batallon 601 del Servicio de Inteligencia del Ejército y la Policía de la Provincia de Buenos Aires, disfrazado como una "lucha contra el accionar subversivo en las escuelas", terminó con el secuestro de diez chicos que no superaban los 18 años. Sólo tres de ellos aparecieron tiempo después.
El jueves asistimos a la marcha en recuerdo del aniversario de "La Noche de los Lápices" con los chicos de mi facultad. Como siempre, hay de todo. El ambiente está caldeado y eso es sabido. Hay más de veinte colegios secundarios tomados y otras tantas facultades también exigiéndole al Gobierno de la Ciudad presupuesto para la educación. Están los que van a hacer un poco más fuerte ese reclamo; los que van con un pañuelo en la cara y un palo en la mano, esperando el momento indicado para hacer bardo; los que están aunque ni saben por qué; y otros que marcharon pacíficamente en conmemoración a los estudiantes desaparecidos y que apoyan el reclamo al Jefe de Gobierno. En fin, lo que quería resaltar era que miraba todo con detenimiento. Las banderas, las pintadas, la manera de actuar y moverse de cada grupo. Observaba. Y coincidiendo o no con cada movimiento, me gustaba ver a tantos jóvenes expresando sus ideales. Imaginaba que treinta años atrás un hecho asi era imposible o más bien hubiese terminado en tragedia. Creo que volví a mi casa contenta por haber reflexionado en pocas horas lo importante de vivir en democracia.

PD: Paradójico. Hoy se cumplen cuatro años de la desaparición de Jorge Julio Lopez. Testigo clave para los juicios de lesa humanidad. Sus declaraciones involucraban a más de 60 militares y policías y misteriosamente fue desaparecido sin dejar rastros un 18 de octubre de 2006 en La Plata tras la condena de Miguel Etchecolatz. No olvidemos, recordemos.
